¿Quién es tal bonísimo ser alado,
refulgente cual la más dulce pira,
cual regalo del cielo, del buen hado,
que cede el magín y piensa: suspira?
sábado, 30 de junio de 2007
viernes, 29 de junio de 2007
El Fusco
Se le reconocía por el cigarro. Asemejaba un antiguo buque de vapor: el espectral humo hilando el cielo y los dos cascos del sombrero blanco tejido eran lo primero que aparecía en las cuestas de la ciudad. El azul mortecino del empedrado encuadraba su estampa y los muchachos imaginaban el resto: la mar, el vaivén, las velas al cielo.
-No fumo, me rodeo de misticismo -decía en tono cadencioso, tomando impulso apoyado en cada palabra para lanzarse a la siguiente frase, fascinado con sus mismos ojos en el reflejo del cristalino ajeno.
De no ser por su recuerdo colgado de las ropas tantos años, se podría decir que era inocuo. No daba consejos, no compartía sabiduría y jamás alimentó una mala costumbre. Sólo divagaba por la vida; era un pensamiento extraviado. Le decían "El Fusco"; ni él mismo recordaba por qué.
-Me lo gané una noche -decía parado fuera de la escuela, junto a la cancha de futbol-. Estaba demasiado ebrio para recibirlo. Cuando desperté, era como una pestilencia, unas ganas de volver el desayuno que me lo tatuaban al pecho. Nunca rezongué. Era mi mote, sabrá Dios qué hice esa noche para llevarlo a cuestas, pero todos los días lo cuidé, puedo decir que lo amamanté.
Un soplo. Un vaivén de ideas. El resuello de mil rostros acomodados en un azar estrepitoso de presente y un diván en medio de todo, donde acostamos cada recuerdo cuando tenemos ganas de pensar. Así es el tiempo.
-¿Te das cuenta de que eres tu pueblo? -dijo un día.
El muchacho sonrió, como sabiendo la respuesta. Con la mirada en el balón de futbol entre las manos y un séquito de compañeros atentos.
-No, en verdad. ¿Ves aquel remolino? -siguió, dándole una bocanada grande al cigarro-. No es sólo polvo el que lleva. El tono rojizo se lo dan los tomates podridos de Don Pancho, allá en la esquina. Los empujaba uno por uno hasta el bastión del granero, ya de ahí ha sido fácil levantarlos en revuelo, libres.
Los muchachos sonreían. Sin duda, la sabiduría de la que están repletos los chamacos de diecisiete años, no les permitía lucir complacidos jamás. Un tono irónico se les resbalaba de la mirada cuando lo escuchaban, pero jamás se dijo una palabra en ese tenor.
-¿Ves cómo se eleva? -continuó-. Eso es por el algodón de La Finca. Sus diminutos guerreros blancos en coro por el aire. Cuando el mundo se erosiona se te mete por la nariz, a los pulmones, y no importa dónde acabes, llevas el pueblo dentro. Con el tiempo, estás hecho casi enteramente de sus polvos, de su barro. Como el pardo ése que sube, que no es más que el lodazal de la tía Justina, preparándole el baño al Peregrino -decía empujándolo en broma con la risa burlesca e incompleta que mostraba de vez en cuando-. Hora de ir a casa.
Soltaban la risa.
Pasó el tiempo, lentamente, sostenido de los postes se movía por el pueblo, adolorido de tanto traer noticias y llevarse gente para no volver. El tiempo, el mensajero del señor.
Crecieron los ruidos, crecieron los muchachos, crecieron los lugares donde encontrar al Fusco, y los lugares donde perderlo.
Vueltos al pueblo, hechos unos hombrones, se sentaron en el mismo lugar de siempre, tapizado de chamacos y sus mil lenguajes. Los gritos, los lloriqueos, los pleitos; pero se extrañaba esa voz suave y pausada, como agarrando viada.
-Se lo llevó el remolino -dijo el Peregrino.
Soltaban la risa.
Dicen que se lo llevó el cáncer; una noche como cualquier otra. Estaba atrás de la fonda de Don Tomás, cuando le agarró la carraspera y ya no pudo respirar. El pobre se había vuelto parte del pueblo, demasiado como para notarlo. Lo despidieron y lo echaron a las rosas.
Quisieran decir: Aquí yace "El Fusco"; el buque de vapor; un hilo blanco amarrado al cielo para no caer; un pueblo, una época, una voz como agarrando viada. Cuando viviendo tanto se le puede respirar y tiene un aroma pardo, de hierba, de noche y tierra mojada.
-No fumo, me rodeo de misticismo -decía en tono cadencioso, tomando impulso apoyado en cada palabra para lanzarse a la siguiente frase, fascinado con sus mismos ojos en el reflejo del cristalino ajeno.
De no ser por su recuerdo colgado de las ropas tantos años, se podría decir que era inocuo. No daba consejos, no compartía sabiduría y jamás alimentó una mala costumbre. Sólo divagaba por la vida; era un pensamiento extraviado. Le decían "El Fusco"; ni él mismo recordaba por qué.
-Me lo gané una noche -decía parado fuera de la escuela, junto a la cancha de futbol-. Estaba demasiado ebrio para recibirlo. Cuando desperté, era como una pestilencia, unas ganas de volver el desayuno que me lo tatuaban al pecho. Nunca rezongué. Era mi mote, sabrá Dios qué hice esa noche para llevarlo a cuestas, pero todos los días lo cuidé, puedo decir que lo amamanté.
Un soplo. Un vaivén de ideas. El resuello de mil rostros acomodados en un azar estrepitoso de presente y un diván en medio de todo, donde acostamos cada recuerdo cuando tenemos ganas de pensar. Así es el tiempo.
-¿Te das cuenta de que eres tu pueblo? -dijo un día.
El muchacho sonrió, como sabiendo la respuesta. Con la mirada en el balón de futbol entre las manos y un séquito de compañeros atentos.
-No, en verdad. ¿Ves aquel remolino? -siguió, dándole una bocanada grande al cigarro-. No es sólo polvo el que lleva. El tono rojizo se lo dan los tomates podridos de Don Pancho, allá en la esquina. Los empujaba uno por uno hasta el bastión del granero, ya de ahí ha sido fácil levantarlos en revuelo, libres.
Los muchachos sonreían. Sin duda, la sabiduría de la que están repletos los chamacos de diecisiete años, no les permitía lucir complacidos jamás. Un tono irónico se les resbalaba de la mirada cuando lo escuchaban, pero jamás se dijo una palabra en ese tenor.
-¿Ves cómo se eleva? -continuó-. Eso es por el algodón de La Finca. Sus diminutos guerreros blancos en coro por el aire. Cuando el mundo se erosiona se te mete por la nariz, a los pulmones, y no importa dónde acabes, llevas el pueblo dentro. Con el tiempo, estás hecho casi enteramente de sus polvos, de su barro. Como el pardo ése que sube, que no es más que el lodazal de la tía Justina, preparándole el baño al Peregrino -decía empujándolo en broma con la risa burlesca e incompleta que mostraba de vez en cuando-. Hora de ir a casa.
Soltaban la risa.
Pasó el tiempo, lentamente, sostenido de los postes se movía por el pueblo, adolorido de tanto traer noticias y llevarse gente para no volver. El tiempo, el mensajero del señor.
Crecieron los ruidos, crecieron los muchachos, crecieron los lugares donde encontrar al Fusco, y los lugares donde perderlo.
Vueltos al pueblo, hechos unos hombrones, se sentaron en el mismo lugar de siempre, tapizado de chamacos y sus mil lenguajes. Los gritos, los lloriqueos, los pleitos; pero se extrañaba esa voz suave y pausada, como agarrando viada.
-Se lo llevó el remolino -dijo el Peregrino.
Soltaban la risa.
Dicen que se lo llevó el cáncer; una noche como cualquier otra. Estaba atrás de la fonda de Don Tomás, cuando le agarró la carraspera y ya no pudo respirar. El pobre se había vuelto parte del pueblo, demasiado como para notarlo. Lo despidieron y lo echaron a las rosas.
Quisieran decir: Aquí yace "El Fusco"; el buque de vapor; un hilo blanco amarrado al cielo para no caer; un pueblo, una época, una voz como agarrando viada. Cuando viviendo tanto se le puede respirar y tiene un aroma pardo, de hierba, de noche y tierra mojada.
miércoles, 27 de junio de 2007
martes, 26 de junio de 2007
Lo mejor de Zurdok -según yo
1. Para siempre
2. Abre los ojos
3. Por el suelo y a correr (Tienes algo que esconder o sujetados a los pies)
4. Hombre sintetizador I
5. Si me hablas al revés
6. Pared
7. Sin explicación
8. No importa
9. Luna
10. Bien o mal
2. Abre los ojos
3. Por el suelo y a correr (Tienes algo que esconder o sujetados a los pies)
4. Hombre sintetizador I
5. Si me hablas al revés
6. Pared
7. Sin explicación
8. No importa
9. Luna
10. Bien o mal
Màs Simpsons

-Homero: ¿Quieres la verdad? Tú no puedes manejar la verdad, porque cuando uno levanta la mano para tocar la cara de lo que fue su mejor amigo, es un montón de basura, olvídalo marge, esto es el barrio chino.
-Marge: Homero, has gastado mas dinero en tatuajes temporales que en regalos para mí.
-Marge: Homero, has gastado mas dinero en tatuajes temporales que en regalos para mí.
-Homero: Pero marge lo valen ¡Mira el del perro chihuahueño! ¿¡Mi tatuaje!? ¿¡Dónde está!?
-Jefe Górgory: Queda detenido por el asesinato de Moe Szislack y Apu Nahas...Nahsdjlfdg.... Por el de Moe, sólo por el de Moe.
-Agnes (desde otra habitación a Skinner que está frente a su PC): ¡Seymour! ¿Estás viendo fotos de mujeres desnudas?
-Skinner (sonriente): No, mamá.
-Agnes: ¡Afeminado!
-Hippie: Los sesentas acabaron el dia que vendimos esa camioneta. El 31 de Diciembre de 1969.
-Homero: No soy hombre de plegarias, pero si estás ahí arriba: ¡sálvame superman!
-Lisa: Además, ¿qué tiene de especial ese partido? No es sino un capítulo más en la absurda rivalidad entre Springfield y Shelbyville. ¿Construyen un minicentro comercial? ¡Nosotros un maxicentro! ¿Preparan la pizza mas grande del mundo? ¡Nosotros incendiamos su ayuntamiento!
-Homero: Desearía un muñeco para mi hijo.
-Vendedor: Llévese éste. Pelo cuidado. Soble él pesa una telible maldición.
-Homer: Eso es malo.
-Vendedor: Pelo tiene delecho a un litlo de yogul.
-Homer: Eso es bueno.
-Vendedor: El yogul también está maldito.
-Homer: Eso es malo.
-Vendedor: Pelo puede elegil el sabol.
-Homer: Eso es bueno.
-Vendedor: El yogul contiene benzoato de sodio como conselvadol.
-Homer: ...
-Jefe Górgory: Queda detenido por el asesinato de Moe Szislack y Apu Nahas...Nahsdjlfdg.... Por el de Moe, sólo por el de Moe.
-Agnes (desde otra habitación a Skinner que está frente a su PC): ¡Seymour! ¿Estás viendo fotos de mujeres desnudas?
-Skinner (sonriente): No, mamá.
-Agnes: ¡Afeminado!
-Hippie: Los sesentas acabaron el dia que vendimos esa camioneta. El 31 de Diciembre de 1969.
-Homero: No soy hombre de plegarias, pero si estás ahí arriba: ¡sálvame superman!
-Lisa: Además, ¿qué tiene de especial ese partido? No es sino un capítulo más en la absurda rivalidad entre Springfield y Shelbyville. ¿Construyen un minicentro comercial? ¡Nosotros un maxicentro! ¿Preparan la pizza mas grande del mundo? ¡Nosotros incendiamos su ayuntamiento!
-Homero: Desearía un muñeco para mi hijo.
-Vendedor: Llévese éste. Pelo cuidado. Soble él pesa una telible maldición.
-Homer: Eso es malo.
-Vendedor: Pelo tiene delecho a un litlo de yogul.
-Homer: Eso es bueno.
-Vendedor: El yogul también está maldito.
-Homer: Eso es malo.
-Vendedor: Pelo puede elegil el sabol.
-Homer: Eso es bueno.
-Vendedor: El yogul contiene benzoato de sodio como conselvadol.
-Homer: ...
-Vendedor: Eso es malo.
-Homer: ¿me puedo ir ya?
-Homero: Puedes hacer dos cosas. O te quedas ahí llorando y comiendo comida para perros hasta que tus lágrimas huelan a comida para perros y le hagan volver, o salir ahí fuera y ponerte a buscarlo.
-Bart: Tienes razón, papá (Bart se va)
-Homero: Ay, casi lo hago comer comida para perros.
-Bart: Homero, estamos organizando una excursión para padres e hijos.
-Homero: Jeje, tú no tienes hijos.
-Karl: Qué ¿qué tal va lo tuyo con tu vecina?
-Lenny: Buah, eso se acabo, ha puesto una persiana.
-Homero: Marge, primero me dices que no lo compre, y ahora me dices que lo devuelva… ¡Decídete ya!
-Jefe Gorgory: Una orden de arresto para nospmis j remoh , empezar por el barrio Griego
-Policía: Jefe, esta leyendo la lápida al reves, es Homer J. Simpson
-Jefe Górgory: Oh sí, cancelen la orden pero traigan bocadillos, ¡de pan blanco!
-Policía: Jefe, le está hablando a la cartera.
¡Y ya!
-Homer: ¿me puedo ir ya?
-Homero: Puedes hacer dos cosas. O te quedas ahí llorando y comiendo comida para perros hasta que tus lágrimas huelan a comida para perros y le hagan volver, o salir ahí fuera y ponerte a buscarlo.
-Bart: Tienes razón, papá (Bart se va)
-Homero: Ay, casi lo hago comer comida para perros.
-Bart: Homero, estamos organizando una excursión para padres e hijos.
-Homero: Jeje, tú no tienes hijos.
-Karl: Qué ¿qué tal va lo tuyo con tu vecina?
-Lenny: Buah, eso se acabo, ha puesto una persiana.
-Homero: Marge, primero me dices que no lo compre, y ahora me dices que lo devuelva… ¡Decídete ya!
-Jefe Gorgory: Una orden de arresto para nospmis j remoh , empezar por el barrio Griego
-Policía: Jefe, esta leyendo la lápida al reves, es Homer J. Simpson
-Jefe Górgory: Oh sí, cancelen la orden pero traigan bocadillos, ¡de pan blanco!
-Policía: Jefe, le está hablando a la cartera.
¡Y ya!
lunes, 25 de junio de 2007
Chiste de noche
Best of Oasis -according to me
1. Let's all make believe
2. All around the world
3. Gas panic!
4. Wonderwall
5. Part of the queue
6. The Masterplan
7. Born on a different cloud
8. Champagne supernova
9. D'you know what I mean?
10. Live forever
Ah, y Don't go away.
2. All around the world
3. Gas panic!
4. Wonderwall
5. Part of the queue
6. The Masterplan
7. Born on a different cloud
8. Champagne supernova
9. D'you know what I mean?
10. Live forever
Ah, y Don't go away.
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