Tengo miedo de no conquistarla.
De no ser todo lo que ella desea... y más.
Tengo miedo de verla marcharse.
Extrañaba estar enamorado.
Extrañaba sentirme así.
Feliz sólo de verle...
temeroso de no verla más.
A sus pies.
lunes, 3 de diciembre de 2007
viernes, 30 de noviembre de 2007
lunes, 26 de noviembre de 2007
miércoles, 14 de noviembre de 2007
Mi crianza
“Tantas veces le vi. Primero desde abajo, resguardado entre holanes y barricadas de algodón. Sus dos besos de carmín prendados de las mejillas y mis actos maniatados por un pensamiento tenue. Ideas hiladas entre mis nuevos cabellos. Así, como cabellos, deleznables en sus manos, el pensamiento. Después desde arriba. Como queriendo arrancarlos de raíz. Supurando el aliento. Respirando un amor cetrino hasta caer dormido".
lunes, 15 de octubre de 2007
Charlas con Dios VII
-No puedo dormir.
-Yo tampoco.
-¿Tú duermes, señor?
-Claro.
-Jamás lo imaginé. Pensaría que estabas tan ocupado en tus cosas y que eres tan poderoso, que no necesitabas dormir.
-... sí, ocupado... claro.
-¿Y sueñas?
-Así naciste tú.
-¿De verdad?
-La verdad, no. Digamos que la maestra...
-Entiendo. Soy un proyecto escolar a regañadientes.
-Disculpa.
-Ya estoy acostumbrado. Además, si me hiciste a tu imagen y semejanza, también la llevas. Oye, pero ¿y Eva?
-La maestra, je je...
-Picarón, con que te gustaba.
-Ah, estaba tan bien que me esforcé al máximo por reprobar la clase.
-Ah, entonces por eso...
-Sí.
-Yo tampoco.
-¿Tú duermes, señor?
-Claro.
-Jamás lo imaginé. Pensaría que estabas tan ocupado en tus cosas y que eres tan poderoso, que no necesitabas dormir.
-... sí, ocupado... claro.
-¿Y sueñas?
-Así naciste tú.
-¿De verdad?
-La verdad, no. Digamos que la maestra...
-Entiendo. Soy un proyecto escolar a regañadientes.
-Disculpa.
-Ya estoy acostumbrado. Además, si me hiciste a tu imagen y semejanza, también la llevas. Oye, pero ¿y Eva?
-La maestra, je je...
-Picarón, con que te gustaba.
-Ah, estaba tan bien que me esforcé al máximo por reprobar la clase.
-Ah, entonces por eso...
-Sí.
Kiut
-Voy a tener que pedirte que vacíes tus bolsillos.
-Pero, ¿por qué?
-Porque creo que me has robado el corazón...
-Pero, ¿por qué?
-Porque creo que me has robado el corazón...
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