miércoles, 16 de enero de 2008

A un paso

A un paso nada más de odiar a las mujeres.

Es cierto que hay mucho macho en el mundo. Mucho cabrón golpeador que abusa de la mujer y se siente poderoso. Aunque sea sutilmente. Yo nunca fui de esos.

Yo me esfuerzo al máximo siempre por ser la mejor persona que puedo; incluso era ella quien decía que a veces peco de "bueno". De pendejo pues.

No soy perfecto y ella dice que no importa, que jamás querría que cambiara. Creo que nunca importó más que hoy. No podía ser sarcástico, no podía tener humor negro, no podía ser grosero (aunque fuera broma), no podía enojarme.

Me caen mal las mujeres que pueden ser tan egoístas, que si las cosas no son como ellas quieren, no son, y cualquier cosa que el hombre no sea capaz de hacer por ellas, es por falta de amor. Qué tontería. Lo peor de todo, es que parece que no se dan cuenta.

No puedo pensar en nada que quisiera que ella cambiara, excepto, el quejarse a todas horas de mí. Hoy fueron cuatro cosas en cinco minutos, y puse mi cara de hastío, lo siento, perdí la paciencia... y me mandó a la chingada. Qué lindo se siente eso. Ser perfecto, o perderlo todo.

Ésa es la verdad. Le deseo lo mejor, pero no querría quedarme a sentirme mal po haber vivido de una forma distinta a ella. Soy una excelente persona y quisiera retar a cualquiera para que lo constatara. Por Dios, sueño con ese día...

2 comentarios:

CirantiS dijo...

paso o no paso??..paso a pasito??...mm son muchos pasos je....

Pequeña Saltamontes dijo...

Es verdad.

Con nosotras a veces es al todo o nada.

¿Por qué? No lo sé.

Y créeme que en este momento de mi vida, quisiera saber y entender y balancear...